WHEATGRASS EN ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL: COLITIS ULCEROSA

Las enfermedades inflamatorias intestinales, son enfermedades que cursan con inflamación del tubo digestivo, siendo diferentes entre sí, la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn y la colitis indeterminada. Hoy nos enfocaremos a la Colitis Ulcerosa.

En la colitis ulcerosa el proceso inflamatorio afecta exclusivamente al colon, existiendo la inflamación en la mucosa y submucosa, se inicia en el recto y, de forma continua y simétrica, se extiende proximalmente a otros segmentos del colon.

La causa es multifactorial y puede incluir predisposición genética, defectos de la barrera epitelial, respuestas inmunitarias desreguladas y factores ambientales. Suele presentarse con diarrea sanguinolenta y debe ser diagnosticada por médico, con exámenes específicos. 

Los tratamientos para la colitis ulcerosa incluyen diversos fármacos, algunos pacientes pueden requerir colectomía para la enfermedad médicamente refractaria o para tratar una neoplasia de colon.  

Las personas que padecen alguna enfermedad inflamatoria intestinal deben cuidar su nutrición, ya que suelen tener mayor riesgo de malnutrición y en algunos casos incluso puede ser necesario usar alimentación enteral (alimentación a través de técnicas de soporte nutricional mediante la cual se aportan habitualmente fórmulas especializadas directamente al aparato digestivo, por medio de sondas instaladas por vía nasal u ostomía). 

En un ensayo aleatorizado doble ciego controlado con placebo, se evaluó a 24 pacientes diagnosticados con colitis ulcerosa activa, 15 hombres y 9 mujeres, de edad media de 35 años, con duración media de la enfermedad de 6,8 años. Hubo un grupo asignado para recibir 100 cc de jugo de pasto de trigo y otro un placebo, lo recibieron a lo largo de un mes.

La forma de administración fue de, inicialmente, 20cc el primer día, de jugo prensado fresco, el que fue aumentando 20cc cada día sucesivo, hasta lograr la dosis diaria de 100 cc.

La eficacia del tratamiento fue evaluada mediante índice de actividad de la enfermedad, que incluía sangrado rectal, número de evacuaciones intestinales, evaluación de sigmoidoscopia y evaluación global médica. 

Los resultados expusieron lo siguiente. 

21 pacientes completaron el estudio. 1 persona (del grupo de tratamiento) se retiró el primer día porque no toleró el sabor del jugo, otra persona (del grupo de tratamiento) se fue en el día 10 creyendo que estaba recibiendo placebo, y una tercera persona (del grupo placebo), se retiró en el día 14 debido al deterioro de su enfermedad. De los 21 pacientes que quedaron, 19 fueron evaluados con la segunda sigmoidoscopia, por lo que se obtuvo información completa sobre 19 personas, del total de 24 del inicio. 

En las personas que recibieron el wheatgrass se observó reducciones significativas en el índice general de actividad de la enfermedad y en la gravedad de la hemorragia rectal. Sin encontrarse efectos secundarios graves.
Concluyeron entonces que el jugo de pasto de trigo es eficaz y seguro como tratamiento único o adyuvante en la colitis ulcerosa activa. 

Se cree, que debido a la acción antioxidante del jugo de pasto de trigo es que se producen las mejoras, ya que se conoce como los radicales libres juegan un papel importante en la patogenia de la colitis ulcerosa. 

En la discusión se planteó que un mecanismo por el que el wheatgrass puede mejorar los síntomas de la enfermedad activa puede ser la presencia apigenina, componente que actúa como antiinflamatorio y antioxidante, donde se han informado incluso sobre su capacidad antibacteriana, antifúngica y antiparasitaria. Se ha demostrado que la apigenina o sus glucósidos son degradados en metabolitos más pequeños por ciertas bacterias intestinales que pueden regular el cuerpo humano después de la absorción. 

Considerando los resultados obtenidos en el estudio, y el tamaño de la muestra, sería interesante poder conocer resultados en estudios similares en grupos mayores de personas, sin embargo, éste ya ha sido una puntapié inicial para considerar al wheatgrass como potente súper alimento coadyuvante para el tratamiento de enfermedad inflamatoria intestinal. 

Se ha evaluado también a la cúrcuma y el jengibre como alimentos potenciales para el tratamiento de la colitis ulcerosa.  

Hubo un estudio cuyo objetivo fue determinar si la curcumina podía ser terapia adyuvante induciendo o manteniendo la remisión en pacientes con colitis ulcerosa. En los resultados determinaron que la evidencia disponible mostró que la curcumina tiene el potencial de inducir y mantener la remisión en pacientes con CU sin efectos secundarios graves. Sin embargo, se necesitan más estudios con un tamaño de muestra más grande para recomendarlo como terapia adyuvante de la colitis ulcerosa. 

En un metanálisis de ensayos clínicos donde incluyeron en el análisis final un total de 7 estudios con 380 pacientes (curcumina n = 188; placebo n = 190). En base a los análisis se ha concluido que la terapia combinada de tratamientos y curcumina se asocia con mejor respuesta clínica, con efectos secundarios mínimos. 

Los efectos del jengibre sobre los trastornos gastrointestinales como la colitis ulcerosa se han investigado ampliamente utilizando modelos experimentales; sin embargo, aún se desconocen los mecanismos subyacentes a sus acciones terapéuticas.

En un estudio se investigó la correlación entre los efectos terapéuticos del jengibre y la regulación de la microbiota intestinal.

Usaron dextrano sulfato sódico (DSS) para inducir colitis y encontraron que el jengibre aliviaba los cambios patológicos asociados a la colitis y disminuía los niveles de expresión de ARNm de interleucina-6 y óxido nítrico sintasa inducible en ratones, por lo que concluyeron que el jengibre redujo la gravedad de la colitis inducida por DSS y reguló positivamente el microbioma intestinal. 7. 

En otro estudio investigaron el efecto de Shogaol, un componente fenólico del jengibre, sobre la colitis ulcerosa inducida por dextrano sódico (DSS) en ratones en comparación con la 6-tioguanina (6-TG), un fármaco inmune, medicamento quimioterapéutico supresor utilizado para el tratamiento de la colitis ulcerosa.

Dividieron aleatoriamente en seis grupos a 36 ratones BALB / c adultos, machos y hembras. El grupo 1 (control negativo) no expuestos a DSS y no recibieron ningún tratamiento, el grupo 2 (control positivo) expuestos a DSS no recibió ningún tratamiento, el grupo 3 expuesto a DSS y tratado con 0,1 mg / kg de 6-tioguanina, y los grupos 4, 5 y 6 expuestos a DSS y tratados con 10, 20 y 40 mg / kg de peso corporal Shogaol, respectivamente. En el día 56, se comprobaron el índice de actividad de la enfermedad de los ratones y se sacrificaron. 

Obtuvieron como resultados que el Shogaol mostró un mejor efecto curativo que el 6-TG en la reparación de los daños de la mucosa colónica en ratones expuestos a DSS, el índice de actividad de la enfermedad se redujo significativamente en los ratones tratados con Shogaol, particularmente las dosis de 20 y 40 mg / kg de peso corporal.

Los resultados de este estudio indicaron que el tratamiento oral con Shogaol, derivado del jengibre, podría ser mejor que el remedio quimioterapéutico inmunosupresor convencional 6-TG en el tratamiento de la colitis ulcerosa inducida por DSS. 

Es bien interesante como estos tres alimentos, además de sus múltiples propiedades ya conocidas para el manejo nutricional general, pueden tener diversas acciones para colaborar con los síntomas y tratamientos de una enfermedad de dificultoso manejo como la colitis ulcerosa, sería interesante poder cada vez ir teniendo mayores estudios para así lograr definir mejor las dosis terapéuticas según la persona. 

Es importante recordar que si se tiene alguna sospecha de esta situación de salud debe acudir a su médico, para definir diagnóstico y tratamiento.  

Stephanie Riedel, Nutricionista. 

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