WHEATGRASS Y PROTECCIÓN DEL HÍGADO

*¡TIQUI TIQUI TIII!*, viene a pasos agigantados el 18 de septiembre y también el verano, instancias que nos invitan a comer un poco más tarde,  comer alimentos que muchas veces nos inflaman y a hacer algún brindis. 

Es súper fundamental entender que eso es parte de la vida, y no tiene por qué ser una completa contraindicación salirse de los parámetros habituales y más saludables en cuanto a la alimentación, sin embargo, si hay que estar preparados, sobre todo cuando son varios días seguidos. 

Se han hecho algunas revisiones donde se evidencia el daño que provoca el consumo de alcohol por uso regular o por toxicidad aguda, como trastornos hepáticos, efectos cancerígenos, trastornos cardiovasculares, trastornos neuropsíquicos, síndrome de adicción y abstinencia, trastornos hematológicos, deficiencias vitamínicas, etc. En grandes cantidades, el alcohol y sus metabolitos pueden abrumar el tracto gastrointestinal (GI) y el hígado y provocar daños tanto en el GI como en otros órganos. El alcohol y sus metabolitos promueven la inflamación intestinal a través de múltiples vías. Esa respuesta inflamatoria, a su vez, exacerba el daño orgánico inducido por el alcohol, creando un círculo vicioso y provocando efectos nocivos adicionales del alcohol tanto a nivel local como sistémico, y en otras revisiones consideran los efectos beneficiosos del consumo bajo de alcohol sobre el sistema cardiovascular, diabetes, sistema nervioso y órganos sensoriales, enfermedades autoinmunes y reumatología. Por lo que el mensaje es siempre tener un consumo moderado para evitar que se activen las condiciones que generan diversos daños en el organismo, y mejor aún alimentarse con alimentos protectores frente a una época de celebraciones, que incluya algún brebaje con alcohol. 

El wheatgrass posee un alto contenido de clorofila y vitaminas esenciales como el complejo B, vitamina C, vitamina E, carotenos, variados minerales, enzimas digestivas, aminoácidos, fibras dietéticas, etc. (ver tabla 1 y 2), importantísimos para mantener nuestras funciones metabólicas en buenas condiciones.  

Tabla 1: Niveles de vitaminas y minerales en jugo de pasto de trigo.

Ácido ascórbico25,2 mg/100 ml
Ácido deshidroascórbico7,6 mg/100 ml
Vitamina E8,5 mg/100 ml
Caroteno2,43 mg/100 ml
Potasio57 mg/100 ml
Fósforo8,2 mg/100 ml
Calcio2,4 mg/100 ml
Azufre2,37 mg/100 ml
Magnesio1,7 mg/100 ml
Zinc0,02 mg/100 ml
Cobre0,007 mg/100 ml
B1201,8 ug/ml
B21,28 ug/ml
B334,48 ug/ml
B64,66 ug/ml
B97,4 ug/ml
B1228,90 ug/ml

Tabla 2: Contenido de aminoácidos en jugo de pasto de trigo.

Ácido aspártico510,3 ug/100 ml
Treonina105,8 ug/100 ml
Serina201,8 ug/100 ml
Asparagina3039,6 ug/100 ml
Glutamina200,6 ug/100 ml
Prolina33,6 ug/100 ml
Glicina20,6 ug/100 ml
Alanina166,4 ug/100 ml
Valina271,1 ug/100 ml
Metionina14 ug/100 ml
Isoleucina145,1 ug/100 ml
Leucina101 ug/100 ml
Tirosina121,8 ug/100 ml
Fenilalanina200,9 ug/100 ml
Lisina174,5 ug/100 ml
Histidina232,2 ug/100 ml
Triptófano160,1 ug/100 ml
Arginina252,9 ug/100 ml

El jugo prensado de pasto de trigo además de aportar diversos nutrientes ayuda con el equilibrio del estrés oxidativo, el que se ha considerado un factor clave que causa daño hepático inducido por una variedad de agentes, incluidos el alcohol, las drogas, las infecciones virales, los contaminantes ambientales y los componentes dietéticos, que a su vez resulta en la progresión de la lesión hepática, esteatohepatitis no alcohólica, enfermedad hepática alcohólica, fibrosis hepática y cirrosis,  al equilibrio del sistema digestivo, lo que ayuda al equilibrio de la microbiota y favorece la absorción de los nutrientes de otros alimentos, posee, además, actividad anticancerígena. 

En un estudio en ratas, las que se dividieron en cuatro grupos, donde se llevó a cabo la evaluación de la eficacia del jugo prensado de pasto de trigo (WG) en la preservación de la integridad de la membrana en el daño hepático inducido por alcohol y alimentos fritos preparados con ácidos grasos poliinsaturados (ΔPUFA). Se observó que los animales del grupo 1 sirvieron como normales (dieta estándar), el grupo 2 sirvió como hepatotóxicos (alcohol + ΔPUFA), el grupo 3 sirvió como tratamiento (alcohol + ΔPUFA + WG) y el grupo 4 sirvió como control WG. Las composiciones de ácido graso de membrana, fosfolípidos totales, fosfolipasa A, C (PLA y PLC) se analizaron en hígado para evaluar los efectos de la WG. De los resultados obtenidos, concluyeron que el wheatgrass protege eficazmente al hígado contra los cambios inducidos por el alcohol y ΔPUFA en la composición de ácidos grasos y preserva la integridad de la membrana. 

Se ha observado en diversos estudios como la curcumina es una gran molécula para la protección del hígado, algunos resultados han mostrado que suprime las citocinas proinflamatorias, así como que estimula la mejora de las respuestas celulares al estrés oxidativo, actuando como un eliminador de radicales libres. 

En un estudio con ratas Wistar se exploró la actividad hepatoprotectora de la curcumina sobre el daño hepático mediante la medición de la expresión de diversos parámetros, entre ellos el nivel de perfil de lípido sérico, donde concluyeron que la curcumina redujo el daño hepático y el estrés oxidativo en el tejido hepático de las ratas con ligadura del conducto del pico (modelo representativo de colestasis biliar en animales) mediante la regulación positiva de los parámetros bioquímicos estudiados. 

En base a como la cúrcuma puede ser beneficiosa para el hígado cuando que han producido daños por el abuso de consumo de alcoholo. Se ha demostrado que la curcumina juega un papel fundamental en la supervivencia del tejido hepatocelular alcohólico. Se ha demostrado que la curcumina puede proteger el tejido hepatocelular de la degeneración celular inducida por el alcohol y, por tanto, puede sobrevivir al tejido hepatocelular alcohólico. 

El jengibre es también ampliamente estudiado en cuanto a los beneficios para nuestra salud y la salud del hígado. Una reciente investigación, muestra que el jengibre tiene un importante impacto quimiopreventivo sobre el cáncer de hígado al inhibir el crecimiento de las células e inducir la apoptosis. Al reducir el daño oxidativo e inflamatorio, el jengibre protege el hígado de rata contra el cáncer. 

En otro estudio se evaluó los beneficios de la administración combinada de silimarina y jengibre para las lesiones de fibrosis hepática en ratones y concluyeron que la combinación de silimarina y jengibre tiene una acción protectora del hígado y reduce la gravedad y la incidencia de la fibrosis hepática

Conociendo como cada vez son más los estudios en favor de los beneficios del consumo de wheatgrass, cúrcuma y jengibre, te invitamos a iniciar este periodo festivo consumiendo 30 ml de shot de wheatgrass o triple shot por día, sin embargo, recuerda siempre consultar con tu médico en caso de tener algún diagnóstico, para definir tus tratamientos específicos y así poder disfrutarlos con mayor responsabilidad. 

Nutricionista, Stephanie Riedel. 

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